|
De
procedencia incierta, como el resto de los pobladores de las Islas
Canarias, los aborígenes de la isla denominados majos, basaban
su economía en la ganadería, complementada con la
recolección marina y terrestre; su cultura material está
constituida por numerosos útiles y adornos confeccionados con
piedra, huesos, conchas marinas, pieles de animales y cerámica.
La
ocupación de la isla fue realizada bajo el mando de Jean de
Bethencourt y Gadifer de la Salle y con el patrocinio de la Corona
Castellana. El proceso de conquista fue rápido debido a la
debilidad demográfica de la población aborigen y la
superioridad armamentística de los conquistadores
culminándose en 1405. En estas fechas se fundó
Betancuria, convirtiéndose en capital y centro rector de la
isla. La economía se basó fundamentalmente en la
agricultura, el comercio y la recolección.
Los amantes del buen
yantar están de
enhorabuena en Puerto del Rosario, un municipio con numerosos rincones
donde saborear su espléndida gastronomía. Los
pejínes, el pescado seco en “jarea” y el magnífico
pescado fresco son algunas de las especialidades locales. Sin olvidar
las afamadas “papas arrugadas” con sus sabrosas y renombradas salsas
con distintas variedades rojo y verde denominadas “Mojo Picón”.
Pero sin duda
la carne de cabra en
todas sus variantes, cabrito al horno, estofado, frito, en salsa,
con ajo, etc es la auténtica joya de la cocina local
teniendo Puerto del Rosario y Fuerteventura una excelente cabaña
caprina.
Se encuentran
diversos restaurantes en el
municipio que ofrecen en su carta platos confeccionados a partir de los
productos autóctonos regados con vinos majoreros.
|